Didàctica

Condicionamiento instrumental

Para entender en qué consiste el condicionamiento instrumental primero debemos comprender qué es la conducta instrumental. La conducta instrumental no es otra cosa que la conducta voluntaria dirigida a una meta o propósito concreto. Si un caballo tiene sed deberá desplazarse hacia el abrevadero o el río para poder beber.

Así como en el condicionamiento clásico la conducta no altera la presencia del estímulo, en el condicionamiento instrumental es precisamente la conducta la que propicia que el sujeto se acerque a los estímulos apetitivos y se aleje de los estímulos aversivos.

Cuando el estímulo no está presente antes de ejecutarse la conducta y luego aparece decimos que la contingencia entre conducta y estímulo es positiva. Cuando el  estímulo está presente antes de ejecutarse la conducta y luego desaparece decimos que la contingencia entre conducta y estímulo es negativa.

El concepto de refuerzo hace referencia al procedimiento mediante el cual se quiere mantener o incrementar la conducta deseada. El concepto de castigo hace referencia al procedimiento mediante el cual se quiere suprimir o reducir la conducta no deseada. Pero si a la hora de aplicar el refuerzo o el castigo se invierte el criterio, o si no se aplica adecuadamente, podemos conseguir justo lo contrario de lo deseado. Por otro lado, para que el refuerzo o el castigo sean efectivos, el tiempo máximo entre conducta y respuesta no ha de superar los siete segundos. Cuanto menor tiempo se dé entre la conducta y la respuesta, mejor resultado se obtendrá en el aprendizaje.

  Consecuencia apetitiva Consecuencia aversiva
Contingencia positiva Refuerzo positivo Castigo positivo
Contingencia negativa Castigo negativo Refuerzo negativo


A partir de las consecuencias de la conducta y de su relación de contingencia podemos clasificar los distintos procedimientos del condicionamiento instrumental:

  • En el refuerzo positivo el estímulo apetitivo aparece como consecuencia de la conducta. Por ejemplo, le damos una zanahoria al caballo después de que éste haya realizado correctamente un ejercicio.
  • En el castigo positivo, o simplemente castigo, aparece un estímulo negativo después de que se produzca la conducta. Por ejemplo, le damos un fustazo al caballo cuando éste no quiere avanzar.
  • El refuerzo negativo presenta dos variantes: el procedimiento de escapada y el procedimiento de evitación. En el procedimiento de escapada, cuando al sujeto se le presenta un estímulo aversivo, éste intentará evitarlo alejándose de él. Por ejemplo, si presionamos el caballo en uno de sus flancos, éste se apartará en dirección contraria. En el procedimiento de evitación el sujeto se anticipa a una situación desagradable que conoce, impidiendo su aparición. Por ejemplo, un caballo que se asusta de los perros intentará separarse al máximo de la verja de una casa con perros que ladran cuando pase por delante.
  • En el castigo negativo o entrenamiento por omisión se le retira un estímulo apetitivo al sujeto después de que éste ejecute la conducta. En animales grandes como los caballos es difícil utilizar este procedimiento. Por ejemplo, podríamos retirar la comida al caballo si vemos que éste tiene una actitud agresiva con un compañero que come de su misma comida, pero no resulta aconsejable y es de difícil aplicación.

Los elementos que intervienen en el condicionamiento instrumental están relacionados con el entorno, con la situación y con las características del sujeto. De esta forma, podemos hablar del estímulo discriminante como aquel que aparece antes de que se ejecute la conducta instrumental. Por ejemplo, en un día caluroso, después de una larga excursión a caballo por la montaña, cuando regresamos a la hípica si los caballos tienen sed, su conducta instrumental irá dirigida a beber. Ahora bien, imaginemos un caballo sediento que le asusta beber de una fuente por la que sale agua y nosotros queremos aprovechar esta circunstancia para que el animal deje de tener miedo a la fuente. Como el animal tiene sed, será más fácil conseguir la respuesta instrumental consistente en que beba agua de la fuente que en otras situaciones. El estímulo reforzador, el agua, también tendrá más fuerza que otro tipo de reforzador como puede ser una caricia, ya que está relacionado con una necesidad biológica que el caballo necesita satisfacer.

Ya por último, considero imprescindible hablar del concepto de la indefensión aprendida. Esta teoría afirma que cuando un sujeto experimenta repetidamente hechos que no puede controlar y sobre los cuales, haga lo que haga, su capacidad de elección no surge ningún efecto, desarrolla toda una serie de déficits que dificultan su aprendizaje posterior. Por desgracia, hay algunos caballos sobre los cuales recae un exceso de exigencia y que por más que ellos intenten dar alguna respuesta satisfactoria a las demandas de su jinete o amazona, únicamente reciben castigo. Estos caballos, además de presentar déficits de aprendizaje, también serán infelices y en la mayoría de los casos presentarán depresión.

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